TRANSFORMAR

Parte I: MARÍA JURADO. VIERNES 25 DE MAYO

El grupo lo conforman 6 personas en edades entre los veintitantos y los cuarenta y tantos. En su mayoría son docentes, hay una persona del mundo de las ONGDs y una persona del máster de EpD de la UPO que trabaja también en el ámbito de la Educación no formal. Son 3 hombres y 3 mujeres, 2 de los 3 hombres que conformaban la mesa partían del ámbito de la ingeniería como formación inicial, el 100% de las mujeres de la mesa parten de una formación relacionada con el ámbito educativo y/o social.

Las presentaciones, generan algunos nervios y risas, sobre todo a la hora de dibujar a otra persona, pues crea ciertas inseguridades y tensiones. Se gasta mucho tiempo en esto, se diluye un tanto la actividad del grupo y cuesta volver a recuperar el ritmo de trabajo.

Se trabaja mediante pot-sit, generando propuestas que César Rivas, el facilitador, va agrupando por características. Todo el mundo hace bastantes propuestas. EL grupo es activo y participativo, el facilitador las agrupa rápidamente en tres patas principales:

  • DIAGNÓSTICO
  • ALIANZAS
  • CAPACITACIÓN

Estas tres patas apenas generan debates y se agrupan de manera muy fluida. No obstante, posteriormente, entre todo el grupo, se discute en base a la cuarta “pata”: EL ENFOQUE. Aunque todo lo anterior ha sido rápidamente consensuado,  esta cuarta pata generó bastante debate en cuanto a: el carácter político o no de un proceso de incidencia social.

Esta discusión trató sobre:

  • ¿Es lo mismo política y partido político?
  • ¿Es un proceso de incidencia social protagonizado por el alumnado un acto político puesto que pretende una trasformación? ¿le quitamos fuerza a este proceso si lo despojamos de su carácter político?

Se genera mucho tiempo de debate, tanto que casi ocupa toda la tarde del primer día y las primeras horas del segundo. No obstante, de este primer periodo discursivo, de contraposiciones de ideas  entre el grupo, se obtienen tres aspectos importantes:

  1. El simple hecho de poner el tema sobre la mesa, y partir de ahí, considerar la necesidad de que esto forme parte del kit, es decir: generar espacios y tiempos concretos para cuestionar estos aspectos entre el claustro puede ser uno de los pasos previos para poner en marcha un proceso de incidencia social. Me pareció interesante y revelador como casi todo el profesorado que forma parte de la mesa coincide en que presentar un proyecto al claustro nombrando el término “política”, tan explícitamente y desde el principio, dinamita las posibilidades de vinculación de éste al proyecto.
  2. A partir de aquí, el grupo se pone de acuerdo en que deberá existir una cuarta pata que se denomine ENFOQUE. Como relatora, me pareció interesante como el término “enfoque” sirvió para sustituir relajamente el término “política” que parece que resulta un tanto incómodo. El grupo definió la pata “enfoque” como: el conjunto de valores y principios con el que todas las personas que están en el proyecto deben identificarse: integración, conciencia de desigualdad social, bien común, diversidad educativa, feminismos o ecofeminismos… Es importante destacar, o al menos a mí me parece interesante desde mi posición feminista, que el tema de los feminismos, machismos y ecofeminismos también generó cierto debate sobre en relación a: qué es feminismo, qué es machismo y quienes los sufren (lo sufrimos).
  3. Esta necesidad de crear una cuarta pata denominada “enfoque” se relacionó finalmente con la pata de CAPACITACIÓN, dándole una naturaleza de autocapacitación. Es decir, bajo mi punto de vista personal, creo que en general se referían o estaban queriendo referirse, o al menos algunos de los miembros del grupo, a la necesidad de cuestionamiento personal, lectura de información crítica y toma de conciencia social.

PARTE II: JAVIER SABORIDO. SÁBADO 26 DE MAYO

Me incorporé a la mesa el sábado, por lo que, César, facilitador de la misma propuso que hiciéramos unas breves presentaciones. Inés también se incorporaba esta mañana y, en cambio, Elena no acudió a esta segunda sesión, por lo que en el grupo éramos: Mai, Carmen, Inés, Antonio, Víctor, César y yo.

Detecto muy buen ambiente en el grupo, algo que más tarde confirmaría: durante todo el día se generó muy buena onda. Hubo conflictos y atascos serios, pero siempre hubo muy buen ambiente.

Tras hacer un resumen de lo trabajado se debate si entre las cuatro patas (diagnóstico, capacitación, alianzas y enfoques)  hay un orden fijo y se acuerda que no, que más bien es una espiral, aunque lo más probable es que se empiece por un diagnóstico.

Se volvió a hablar sobre qué es acción política, ese fue el primer atasco de la mañana, aunque a mí me dio la sensación que cada desatasco generaba un nuevo embrollo. Sea como fuere, curiosamente lográbamos salir adelante. Creo que la frase más repetida fue “¿y por qué no…?”, produciéndose muchos aportes sin que nadie intentara encauzarlos o proponer una forma de dirimir las cuestiones.

Pablo arrojó bastante luz proponiéndonos plasmar el trabajo pendiente a través de una página web. Decidimos (no sin, por supuesto, un largo debate) hacer una lluvia de ideas por “patas” que Pablo plasmó en diferentes folios, de forma gráfica.

Tras la pausa del café volvimos al tajo. Decidimos hacer dos grupos para dotar de contenidos estos aspectos que hemos seleccionado de cada pata. Un grupo se encargaría de las patas 1 y 3 y otro de las patas 2 y 4. Cuando el facilitador vuelve, decide hacer tres grupos para que avanzáramos más rápido, ya que tenía que estar listo para la hora de la comida.

Hubo bastante consenso en el grupo en cuanto a que hubiera sido necesario disponer de más ordenadores, eso ralentizó parte del trabajo en esta fase. Pero aparentemente le dio tiempo a cada subgrupo a acabar su parte.

A la vuelta del almuerzo solo éramos cinco personas, ya que Carmen e Inés tuvieron que marcharse. Descubrimos que cada subgrupo, a pesar de que se suponía que habíamos consensuado qué poner en cada apartado, había trabajado con un enfoque diferente. Esto hizo que cuando pensábamos que habíamos acabado, tuviéramos que dedicarle más tiempo a algunos aspectos que estaban incompletos y, por supuesto, se entabló otro largo debate sobre qué teníamos que reflejar (y de nuevo, Pablo lo aclaró).

En cuanto a las ideas y herramientas concretas que se aportaron no hubo discrepancias, todas eran vividas como aportes interesantes y adecuados (están recogidos en la web que creamos). No obstante, a algunos miembros del grupo pertenecientes a la docencia les costaba pensar más allá de su centro, es decir, valoraban los aportes en función de si en su centro eso funcionaría o no. Alguna que otra vez se tuvo que recordar que, si bien es fundamental conocer sus experiencias y aportes y cómo encajarían en sus centros las propuestas hechas aquí, debían pensar también en otras realidades, ya que el kit de herramientas es para cualquier docente.

El grupo estaba cansado cuando tocó pensar cómo se iba a presentar la web, por lo que iba a hacerse forma tradicional, pero alguien propuso hacerla en forma de “usuario que navega por primera vez por la web y en cada pestaña hay un <<ayudante>> que explica cada una de las patas”, y no hubo pegas.

Para concluir diré que, desde mi punto de vista, la elección de las personas fue tremendamente enriquecedora, ya que por sus perfiles ofrecían ideas y planteamientos que, al menos a mí, me aportaron muchísimo.

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